Como para ir tachando los pendientes, pensaba abocarme al tema del desplazamiento vertical. Llevo menos de diez palabras escritas (claro, sin contar estas últimas referidas a la explicación a desarrollar a continuación) y ya empezaron a surgir dudas.
Dije: pensaba abocarme... no, no... avocarme... uuu... abocarme o avocarme??
Veamos que dice Wordreference: avocar: tr. der. Llamar a sí un juez o tribunal superior la causa que se litigaba en otro inferior. Freno y digo: me dice algo esto?? Me resulta tan incomprensible que ni siquiera se si es análogo a la idea de "dedicarme a..." Que tema el lenguaje del derecho! Sorprende como el mismo idioma con las mismas palabras, ordenadas de una forma diferente pueden tornarse ininteligibles.
De todas formas, me animo a decir que con Google estamos en nuestro mejor momento y a partir de búsquedas como "avocarse a algo..." (sí: estaba mas del lado de la v que de la b) me sugirió: "quizás quizo decir: "abocarse a algo..."." Listo! Pauta suficiente para tomar la decisión.
Así que bueno, como decía, retomando pensaba abocarme al desplazamiento vertical del que hablaba el otro día. Los pendientes es otro tema a desarrollar...
Cuando una persona vive en una propiedad mas vertical que horizontal, según la primera sea la dimensión predominante, se ve obligada a desplazarse en aquella dirección cada vez que quiere llegar a su casa, ya sea para relajar, para acostarse a dormir, ir al baño (y acá las exigencias se complican, según el nivel de urgencia la velocidad con la que se quiere llegar difiere) o simplemente para no quedarse en la calle.
Y para lograr este objetivo hay básicamente dos alternativas: asecensor o escalera.
La escalera es elegida principalmente por aquellas personas cuyo departamento objetivo no supera el tercero o cuarto piso o por aquellas otras que viven del quinto en adelante y no hacen otra cosa que estar frente a computadora en un cómodo sillón (o incómodo, según corresponda) mínimo nueve horas al día.
Como medio de elevación mas rápido están los ascensores. Abro puerta uno, abro puerta dos, cierro uno, cierro dos, botón, subo acomodándome el pelo en el espejo. Según los pisos a recorrer el tiempo alcanza para buscar las llaves en la cartera (si son menos de seis entonces la búsqueda siempre queda trunca). Freno, abro puerta dos, abro puerta uno, cierro dos, cierro uno y estoy!
Detalles mas, detalles menos estas serían las alternativas de cualquier mortal del montón que quiere llegar a su casa en las alturas.
En casa la situación responde a la descripta anteriormente pero con el agravante de que de los tres ascensores existentes solo dos me dejan en casa. De izquierda a derecha el comportamiento es el siguiente: "Impares", "Servicio", "Pares".
Digo agravante por que todo lo que sea tomar decisiones bajo presión no es algo demasiado grato, al menos para quién escribe. Y digo bajo presión por que generalmente, por mas que venga de un viaje de 70 kilómetros, el momento en que cruzo la puerta de entrada al edificio la necesidad de entrar al depto se vuelve algo de vida o muerte.
Cada minuto esperando ver algún cero en el display de los ascensores es irritante. Y no tiene que ver con el ritmo de vida, no conozco persona que diga que disfruta de esperar un ascensor. Es lo mínimo y no hay con que darle!
Así que les cuento las cosas que suelo hacer: como primer paso veo que ascensor está con un número mas chico, lo llamo y adentro. Ahora, si el mas chico es el que solamente va a los impares me lo tomo igual y me bajo en el 11 o en el 13 según tenga ganas de caminar para arriba o para abajo (claro está, si estoy mas cansada sigo hasta el 13 y si estoy menos freno en el 11).
Y si estoy en el 12 y quiero bajar ahí estoy mas complicada, por que solamente tengo dos opciones y sin display. Así que ahí la decisión es a ciegas... Me guío un poco por el sonido del ascensor, a lo murciélago con la audición un tanto disminuída. Y bueno, claro que siempre siento haber tomado la decisión incorrecta, salvo que escuche que se cierra la puerta por algún piso acá no más.
Aclaración: no suelo llamar las dos cajitas transportadoras frenéticamente por que en algún lado leí que era un derroche total de energía, que no se justifica, que es una actitud hasta egoísta el llamar todos los ascensores. Y no me pareció mal el razonamiento así que me la juego.
Aclaración II: a veces hago algo mixto. Si tarda mucho empiezo a bajar por las escaleras, hasta que me hago consciente que si bajo doce pisos girando hacia la derecha entonces voy a terminar rodando y ahí me canso y llamo el ascensor, que por una cuestión de probabilidad si estoy mas en el centro del edificio tengo mas chances de tenerlo cerca.
Aclaración III: Cuando vivía en el tercero subía y bajaba religiosamente por la escalera. A veces me pintaba el ejercicio y me iba hasta el décimo, donde vivía el encargado (nota de color, no llegaba y le tocaba timbre) y volvía.
Confesiones - Cap II
como me haces reir Marti!!!!!!!!!! jajajajaja... besos!!!!
ResponderEliminarMar! Muy bueno!
ResponderEliminarSabes lo que hago yo con el ascensor, cuando llego a PB y veo que el otro asc. no marca O, lo llamo y me voy! (no puedo evitarlo).
Sera que me fastidia llegar y que muy excepcionalemente este en PB que le hago la gauchada al prox que este por venir y que el ascensor ya lo este esperando... (mmm será eso?). Claramente es una mania que tengo! una de las tantas!
beso!
Jajaja! Muy bueno Ernes! Actitud solidaria. A mi la verdad que nunca se cruzó por la cabeza. Sería como cuando terminar de jugar a las cartas y acomodar todas por palo del 1 al 12.
ResponderEliminares un golazo q puedo llamar a los 2 assssssssssensores al mismo tiempo ja ja
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