22.7.10

Palabras mas, palabras menos

Cuando nos comunicamos a través del habla o la escritura (la señas para este post no aplican, necesito nivel de precisión al milímetro y palabras), comunicamos ideas, expresamos sentimientos, opiniones, describimos lugares, personas, animales, situaciones, prendas de vestir.

… prendas de vestir, ropa, pilcha, disfraz (así me siento cuando me visto de fiesta)!! Describirlas, tarea nada fácil! Los géneros (para el que está aún más perdido que turco en la neblina género=tela=trapo)! Quién está en condiciones de nombrar más de uno o dos géneros (ni hablar de escribirlos… ese sería otro tipo de examen)?

Todo el mundo anda vestido (si, buen, casi todo el mundo… en Barcelona había un hombre que salía a caminar por Passeig de Gracia (Avenida Alvear en Buenos Aires, Quinta Avenida en NY, Champs Élysées en París) completamente desnudo y en zapatillas (com-ple-ta-men-te!

Incrédulo: -Pará, pará, se le veía todo?

La que lo vio varias veces: -Si, todo.

I: -Pero todo, todo?

LQLVVV: -Si, todo, que parte de todo no entendiste? Bueno, a ver, los callos no, te dije que andaba en zapatillas.

… la palabra pudor no estaba en su vocabulario, de más está decirlo).

Decía, todo el mundo anda vestido, ahora pocos son capaces de describir con precisión aquello que los resguarda del frío o del pudor o del papelón (a medida que pasan los años, más cerca del papelón y menos del pudor…). Hurgando en mi lista de conocidos, si junto tres personas que sean capaces de hacerlo, casi que exagero. Punto. Freno dos minutos y pienso… escaneo mi rígido y se presentan: mi mamá (petit Larousse), Lola (amiga, que nació para cocinar y describir), Pía (novia de un amigo, diseñadora de indumentaria). Punto y aparte. Nadie más.

Y bueno… no todos manejamos conceptos como shantung (/yantún) o algo así), chiffon (/yifón/ nada de chifón!), crepé (/crep/ y no de verdura ni con dulce de leche), organza, chenille, brocado, damasco (si, si, ahora no se come mas de postre, se usa con jean y unas botas!) .

Sino que vamos mas al: viste esa tela suvecita, peludita, onda los sillones de lo de tu abuela? Me tejés una bufanda así que quede como con espiguitas?

A ver quién se anima al ejercicio:

Acá tenemos géneros, cortes, colores… AL HORNOOOOOOO!!!! Esto sería una especie de test para ver si pertenecemos o no a la elite con capacidad descriptiva.

Como siempre, I beat about the bushes o me voy por las ramas o al re #$#”%!!!


Pero bueno, volviendo al objetivo del post de reflexionar acerca de la riqueza de vocabulario, la claridad mental y la complejidad que conlleva ser preciso al escribir, prosigo.

Cuando intentamos describir de manera precisa algún objeto de forma tal que el lector forme en su cabeza una imagen, nos damos cuenta que tenemos que empezar a ahondar en materiales, morfología, modos de uso, y apelar a cuanto recurso se nos presente para lograrlo.

Personalmente no lo veo nada fácil y cuando encuentro alguien capaz de hacerlo, listo: quedo ATONITA, OBNUBILADA, ESTUPEFACTA, MARAVILLADA, FASCINADA, TARADA (tarada bien, no tarada mal), boquiabierta... ufff! Out of breath… sin más sinónimos.



Como para ir cerrando les dejo al capo mafia de la descripción:

Instrucciones para subir una escalera


Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situó un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.
Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).
Llegando en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.


Después de esto no tengo nada más que decir. Me retiro, relajando mi mano izquierda de modo tal que las falanges que hasta hace unos segundos formaban ángulos tales que permitían sostener la lapicera entre mis dedos ahora reposan sobre el cuaderno. La lapicera descansa a no más de un centímetro de mi mano, mi cabeza inclinada hacia atrás en gesto de alivio también.

Termino.

Escribo punto final.